Ahorrar en Calefacción

En una casa típica, más de la mitad del dinero gastado en facturas de combustible va para calefacción y agua caliente. Así es que en estos tiempos de precios crecientes de combustibles, es vital tener un sistema de calefacción eficiente. Ademas, colateralmente, reduciremos las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

 
Entendiendo su Sistema

El primer paso para ahorrar energía en calefacción es entender el sistema actual. Casi todos los hogares tienen o un sistema de calefacción central (caldera y radiadores) o utilizan acumuladores de calor eléctricos.
 

Calefacción central. Caldera y Radiadores.

Esta es la forma más común de calefacción. Una sola caldera calienta el agua que se bombea a través de tuberías a los radiadores en toda la casa, así como proporciona agua caliente a cocina y grifos de baño.

La mayoría de las calderas funcionan con gas de red, pero en las zonas donde el gas de red no está disponible, la caldera puede funcionar con gasoil, LPG (gas de tanque), carbón o madera . El gas de red suele ser el más barato de estos combustibles, y también cuenta con las menores emisiones de dióxido de carbono, aparte de la madera. Algunas calderas también tienen una resistencia eléctrica como sistemas de respaldo.

Las calderas de gas, petróleo y GLP pueden ser calderas mixtas (combi), en cuyo caso se calientan el agua de forma instantánea, y no es necesario almacenamiento alguno. De lo contrario, la caldera calienta agua y esta se almacena en un depósito desde donde se sirve a consumo.

  • Si usted tiene un sistema como este , dispone de un montón de opciones para mejorar el ahorro de energía:
    Reemplace su caldera con un modelo más nuevo y más eficiente. 
  • Instalar un mejor control para asegurarse de que su caldera sólo proporciona calor donde y cuando quiera, por ejemplo con termostatos. Durante el invierno, la temperatura ideal y más saludable para la casa es de 20º C, en lugar de los comunes 23º C o incluso más. Se debe tener en cuenta que por cada grado que se baja la temperatura, se ahorra un 8% de energía. Por lo tanto, si de noche se baja el termostato de 20º C a 16º C, se puede conseguir un ahorro del 13% en la factura de la calefacción.
  • Cambiar a un combustible más barato. Infórmese sobre las tecnologías renovables para la generación de electricidad y calor, principalmente SOLAR y BIOMASA.
  • Aplicar aislamientos en la medida de lo posible.

 

Acumuladores eléctricos

La mayoría de los hogares que no cuentan con una caldera y radiadores tienen acumuladores eléctricos. Éstos calientan por la noche utilizando la electricidad más barata fuera de las horas punta y, a continuación, tiene disponible el calor durante el día. La calefacción por acumuladores eléctricos es más común en pisos y en los hogares sin conexión a la red de gas.

La calefacción por acumuladores eléctricos es una de las opciones de calefacción más caras. También es más difícil de controlar especialmente en sistemas antiguos.

Si dispone de depósitos de inercia de calor, es probable que tenga un depósito de agua calentada con una resistencia eléctrica.

Si usted tiene un sistema como este, puede:

  • Instalar nuevos calentadores, más eficientes y controlados.
  • Ajustar termostatos y controles para hacer que su sistema sea más eficiente.
  • Procure utilizar aislamiento.
  • Reemplace toda la instalación por un sistema de caldera eficiente.
     

Sistemas no Estándar

Radiadores o acumuladores proporcionan la calefacción principal en la gran mayoría de las viviendas. Sin embargo, existen otras muchas tecnologías como son: calefacción por suelo radiante, estufas de combustible sólido, cocinas económicas, chimeneas, estufas eléctricas y fuegos de gas. Obtenga más información sobre calefacción con BIOMASA como combustible.

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